Orar
Cristo ha resucitado Aleluya
¡CRISTO HA RESUCITADO ALELUYA, ALELUYA!
Y  si Cristo ha resucitado, nuestra fe es cierta
Nuestra esperanza tiene sentido
Porque el amor perdura.
La vida vence a la muerte porque el mal tiene un límite y sólo el amor es eterno.
La luz vence a las sombras y dichosos aquellos que hacen vida la Gloria del Resucitado.
Realmente si Cristo ha resucitado necesitamos proclamarlo. No podemos quedarnos en los temores, las desilusiones y los sufrimientos,… hemos de proclamar con nuestra vida la Resurrección, dando frutos de conversión que son las obras de la luz. Contagiar al mundo de la alegría del Resucitado como profetas de la Pascua dando  testimonio de la fe que es diálogo con Jesús más allá de la muerte y del amor que es afirmar al otro como hijo del Padre y entonces se hacer fraternidad.
El otro es de Dios, como yo. Jesús es plenamente el Amado, como Hijo del Padre… Deja que Jesús te llame por tu nombre … que te conozca por tu nombre y así podremos nosotros reconocerle a Él en plenitud.
Y vivamos con gozo unidos a María. Ella experimentó la Resurrección de un modo especial. El momento del gran estallido resuena en lo más profundo de su corazón y la invade una energía de vida nueva. Ella conoció el momento, ella siempre vivió la Resurrección. Ella que había muerto en el calvario, volvió a la vida en la noche santa de Resurrección. Todo encontró sentido. Comprendió en breves instantes todo lo que su Corazón guardaba sin comprenderlo. Comprendió la profecía que Simeón le anunció, comprendió lo que había leído en Isaías de sufrimiento del Mesías, comprendió por fin cuales eran las “cosas de su Padre” que debía realizar. Y como un nuevo alumbramiento, como de un nuevo parto, nació ella misma de El, como Madre de la Iglesia. Ella que simbólicamente nos fue entregada al pie de la cruz, ahora por la fuerza de la Resurrección nace para ser Madre de todos los hombres.
¡Que María sea siempre nuestra guía y nuestra ayuda para encontrar a Jesús!
Mínimas Daimiel